Invertir en eficiencia energética reduce la contaminación y es un buen negocio

Alejandra Schueftan, Investigadora, Instituto Forestal 

Las mejoras en eficiencia energética representan una gran oportunidad para activar la economía de la zona centro y sur del país, ya que tanto los materiales como la mano de obra requeridos en el proceso se pueden encontrar a nivel local, y son de fabricación chilena.

 

 

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Las ciudades del centro y sur de Chile sufren graves problemas de contaminación ambiental debido al alto consumo de leña para calefacción. Esto se debe principalmente a la mala calidad térmica de las viviendas, las que independientemente del recurso energético que se utilice, necesitan cantidades excesivas de energía para lograr una temperatura de confort. Para atacar el problema se han implementado diversas políticas y programas que apuntan a mejorar la calidad de la leña, las estufas y las viviendas, los que no han tenido los resultados esperados,mientras los niveles de contaminación siguen aumentando.

Estudios realizados por INFOR muestran que los programas enfocados en mejorar la calidad y eficiencia de las estufas y la leña han tenido un efecto limitado en disminuir la contaminación, ya que dependen en gran medida de las prácticas del usuario (cierre del tiraje de los calefactores, almacenamiento desprolijo de la leña, etc.). Mejorarla eficiencia energética de la vivienda es la mejor estrategia para reducir las emisiones de material particulado y maximizar beneficios sociales, ya que permite reducir el consumo de leña. Esta medida ha sido implementada a través de subsidios para el mejoramiento térmico de viviendas, los que desafortunadamente benefician sólo a familiasde bajos ingresos. Avanzar en esta dirección es urgente, ya que el 85% de las viviendas existentesno cumplen con ninguna norma de aislación térmica.

Debido al empeoramiento de la calidad del aire en la mayoría de las ciudades del centro y sur de Chile, han surgido propuestas para reemplazar la leña por otros combustibles, como el gas licuado o la electricidad. Estas opciones no son viables mientras se mantenga el alto consumo de energía para calefacción derivado de la mala aislación térmica de las viviendas. Estudios muestran que el gasto asociado al reemplazo de la leña por combustibles más caros,tendría un costo anual para los hogares equivalente al costo de mejorar las viviendas a los más altos estándares de eficiencia energética. Es decir, no tiene sentido.

La leña es un combustible local, su reemplazo requeriría de enormes importaciones de energía que dañarían la economía regional. Aplicar subsidios al kerosene o el gas licuado desincentivaría las inversiones en eficiencia energética, que son las que finalmente nos permiten reducir la demanda de energía. Argentina ha transitado una década de subsidios al gas natural, los cuales incentivaron el consumo y paralizaron las iniciativas de eficiencia energética. Los subsidios al gas natural terminaron transformando a Argentina –país productor de combustibles fósiles- en un importador neto de energía.

Hoy, la eficiencia energética no es una prioridad para las familias chilenas, y no existen incentivos para cambiar esta situación. Algunas de las barreras que no han permitido que los hogares adopten medidas de eficiencia energética son la falta de información técnica sobre cómo ejecutar las mejoras y la falta de conocimiento sobre los beneficios que se pueden obtener. En este sentido, es muy importante complementar los subsidios a las mejoras con programas de educación y capacitación.

Tampoco existen oficinas de asistencia técnica para asesorar a las familias en este tipo de intervenciones. En otros países con clima similar al nuestro, como Nueva Zelanda, se ha demostrado el efecto positivo de mejorar la aislación térmica de las viviendas en la salud de las personas y en los niveles decontaminación. En nuestro país debemos contar con registros y datos reales del impacto que tiene la eficiencia energética, para poder utilizarlos como herramienta educativa y propiciar la inversión privada.

Actualmente, no hay datos sobre inversión privada en eficiencia energética a nivel residencial. Esta información es muy relevante para promover esquemas de financiamiento público y privado. Entre los instrumentos que se podrían implementar se cuentan franquicias tributarias, créditos blandos, subvenciones directas, hipotecas verdes, entre otros. Los instrumentos deben ser diseñados considerando niveles de inversión, complejidad de implementación y retorno de la inversión, ya que este es un factor clave para la toma de decisión de los hogares.

Las mejoras en eficiencia energética representan una gran oportunidad para activar la economía de la zona centro y sur del país, ya que tanto los materiales como la mano de obra requeridos en el proceso se pueden encontrar a nivel local, y son de fabricación chilena.